Mesa dos Catro Cabaleiros... Pena dos Catro Cabaleiros, confluencia de los municipios de O Incio, Samos, A Pobra do Brollón y O Courel, con amplias vistas panorámicas de toda la comarca.
Dirección: Catro Cabaleiros

Al arte indígena paleocristiano, correspondiente al reinado de Teodomiro (559-570), se adscribe una piedra caliza grabada con la Crucifixión de 61 cm. por 55 de ancho y 8 de grosor hallada recientemente bajo el pavimento del ábside del templo románico de Hospital de O Incio. La torre que se levanta al lado de la iglesia, sirvió de baluarte defensivo de los caballeros sanjuanistas, luego transformada en panteón familiar de los Quiroga. En el interior del templo, labrado en mármol de la comarca, singular obra sobre la yacija del Comendador Fray Alonso con traje talar de amplios pliegues, gorro y almohadones decorados con borlas, cruz de Malta sobre el pecho, pies sobre lomo de un lebrel y rostro estilizado.

Pero estas tierras que hasta 1810 integraban los términos de Somoza Mayor, Incio y Reboiro, cobijan otros muchos edificios históricos. Destinadas al culto son las iglesias de Santa María de Goó, del románico tardío, en solitario paraje de “souto” de castaños, con seis contrafuertes que refuerzan el ábside; San Vicente de Rubián de Cima con frontis, nave y capilla mayor de primitiva fábrica románica, al igual que la de O Salvador de Mao; Santa Cristina do Viso, sencilla edificación románica construida con lajas de pizarra asentadas sobre barro, en cuya parroquia se refugió el príncipe Mahzmuth huyendo del rey Abderramán; San Mamede de Vilasouto, Bardaos y Cervela. A la arquitectura civil pertenecen el Pazo de Romariz, bajo centenaria carballeira, con curiosa capilla octogonal con cúpula, patio con columnas cilíndricas y torre cuadrangular; la casa grande de los Quirogas de Hospital con tres blasones, galería, “tulla” traída de Filipinas, donde Anxel Fole escribió su “Terra Brava”; el Pazo de Dompiñor construido por Rodrigo Orozco y Losada en 1650 sobre bosque de hayas; el Palacio de Laiosa que luce escudo con trece roeles de los Lemos; el Pazo da Edra, fundado por un caballero francés de la casa de Borbón y de donde fue Juan de Somoza Losada, Virrey del Perú en el XVII; la casa palacio de Ferrería, dedicada por los Condes de Campomanes a hotel para los agüistas; el Pazo de los Gasset con impresionante solana sostenida por siete columnas cilíndricas de lajas de pizarra; y las de Castroagude, Somoza, Calvos, Sobrado, Armesto, Mao y la casa de “Guerra” de los Saco Quiroga en Vilademouros.

Ante tan ingente patrimonio, orientamos nuestra visita hacia Ferrería de O Incio. Lugar con encanto, con paseo que bordea el río Antigua, sus casas sobre rocas semejan un pueblo colgante. Sus yacimientos de hierro fueron explotados desde los tiempos castrexos. Allí se asienta el Balneario, fundado en 1884, y la fuente de aguas ferruginosas, arsenicales y bicarbonatadas, para tratamiento de anemias, depresiones y procesos digestivos.

Y desde Ferrería iniciamos una caminata en dirección a Trascastro. Superado el manantial de aguas medicinales y el arroyo de Aguas Rubias, por pista en ascenso, a 3,3 kms. tomamos el cruce por senda de tierra que nos llevará al Alto do Castro (1.100 m.), pináculo donde se encuentra “A Mesa dos Catro Cabaleiros”, un excepcional mirador para observar la inmensidad de la comarca, lugar de confluencia de los municipios de O Incio, Samos, A Pobra do Brollón y O Courel. Por la Pena de San Mamede, con insculturas que la leyenda atribuye a las huellas del asno de San Mamed, sorteamos el arroyo Chao das Pías y la Pena da Perra, retomando nuestro transporte en el cruce con la carretera. La Fuente de Arnado, los molinos de Vila y Sancho, o los típicos núcleos rurales de Aldea, Moura y Trascastro, serán motivo de una próxima visita, a la que habrá necesariamente que incorporar la fantástica “Ruta do Ferro”, con multitud de cuevas y fosos de las antiguas minas.

 

Y además… en O Incio

– Curiosidades: la tradición asegura que las legiones gallegas que sirvieron al Caudillo Aníbal en su lucha contra los romanos, estaban armados con espadas forjadas en Ferrería de O Incio, y tenían mucha fama.

– Lugares: alameda en Cruz de O Incio; “Alberiza” en Ferrería de O Incio; cascada de San Pedro de Saa, en río Cabe; Área recreativa de San Pedro, en río Cabe; Cueva de Bermún, con estrecha entrada y amplias salas posteriores…

– Gastromía: embutidos de cerdo y carne de vacuno.

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