Pueblo de Belesar (O Saviñao), extraordinario escenario en el entorno del Miño, con la calzada romana de los Codos en ambas vertientes.
Dirección: O Saviñao. Lugo

De la tribu castrexa de los Lemavi, ya citada por Tolomeo, evolucionaron las gentes de O Saviñao, municipio situado entre el cauce miñoto y la Serra das Penas. Toda su superficie es una sucesión de onduladas padre Miño y numerosos monumentos y vestigios históricos que jalonan un paisaje característico de A Ribeira Sacra.

A su pasado más remoto corresponde el campo de mámoas de Abuime, los grabados entre covachas de la Pena Aveado, los 27 castros registrados o las monedas, “tierra sigilada” y restos de calzada de la época romana. A partir del s. VI Martín Dumio, impulsor del monacato, hizo posible la creación de los primeros cenobios. Por su emplazamiento y estructura arquitectónica destaca el templo románico de San Esteban de Rivas de Miño, monumento nacional desde 1931. En su fachada, de triple pórtico, sorprende el magnífico rosetón sobre el tejaroz de casi cuatro metros de diámetro. Puerta principal abocinada con cuatro arquivoltas de medio punto sobre columnas marmóreas. Nave con cuatro arcos apuntados y ábside de bóveda de cañón con tramo semicircular. A su vera, la Casa Abadía de planta rectangular con muro, portalón de arco de medio punto y pequeña capilla.

En dirección Sur, San Paio de Diomondi, también monumento nacional, de traza elegante y geométrica, con rica decoración en su puerta principal e historiados capiteles, anexo figura el palacio episcopal, otrora residencia de verano de los obispos de la diócesis de Lugo. Espacio interior armónico con columnas y ventanas incorporadas al muro. Templo románico de origen monástico, su nave rectangular está dividida por cinco arcos de medio punto. No muy lejos, las también románicas iglesias de San Vitorio de Ribas de Miño, donde se venera la imagen de la Virgen del Rosario, con custodia de oro y plata; San Lorenzo de Fión, del XII, con tres retablos y pinturas del XVI; Marrube, con puerta principal abocinada con tres arquivoltas en baquetón y pinturas murales, y Seteventos, de finales del XII, con pinturas en arco triunfal de figuras monstruosas del infierno bajo presidencia del Pantocrator.

Y para tomar contacto con sus singulares espacios naturales, desde Diomondi tomamos un sinuoso camino en dirección al río Miño. Superadas las primeras casas nos internamos por una frondosa senda que al poco se abre a una excepcional vista de las riberas miñotas. Continuamos en pronunciado descenso pisando tramos empedrados de la original calzada romana. Son los “Codos de Belesar”, núcleo que nos aguarda al final del trayecto, cuyas viviendas apiñadas, solanas de madera y estrechos callejones que vierten hacia el río, nos dejarán atónitos por su cromatismo arquitectónico y la belleza del entorno.

 

Y además… en O Saviñao

– Rutas: Camino Sur a Santiago; ruta de los embalses, desde Belesar a Os Peares, o de Belesar hacia Portomarín; ruta playa de A Cova…

– Fiestas: 1º fin de semana de agosto, patronales de Escairón, con carrera de burros y tiro de cuerda por parroquias; romería de Os Milagros de Aiaz, 1º domingo de Julio; 1º fin de semana de Septiembre, romería en santuario de Guadalupe, en San Victorio…

– Lugares: riberas del río Sardiñeira; peñasco ahuecado en viña do Grilo…

– En los roquedales, aves como el Águila real (Aquila chrysaetos) y el Halcón peregrino (Falco peregrinus).

Fuente: Deputación de Lugo