Lugar de Sete Muíños... Las aguas de Guitiriz, auténtico tesoro convertido en cuencas fluviales y aguas medicinales.
Dirección: Avenida del Balneario

Augas de Guitiriz

Las aguas en Guitiriz son un auténtico tesoro. Manantiales y ríos dan lugar a paraísos naturales, pero fuentes como las de Valdovín, Pardiñas o la de San Xoán de Lagostelle con sus propiedades curativas y, al decir de muchos, milagrosas, han generado un apogeo turístico termal ya desde principios del XVIII.

El actual Hotel-Balneario sobre “a Fonte dos Santos” o de “San Xoán”, reconstrucción del anterior edificio de 1905, está dotado de piscinas terapéuticas y de flebología, salas de chorro, gimnasio, jacuzzis y en general de la más avanzada tecnología termal. Aún así su esencia sigue siendo el agua que brota de los dos caños del manantial de San Xoán, sulfurada, untuosa y suave al tacto y con fuerte olor a huevos podridos, pero declarada de utilidad pública por sus propiedades curativas para trastornos del hígado, reducción de colesterol, trastornos de la piel, disepsia, gastritis e incluso contra el estrés y la ansiedad. Allí tendremos ocasión de probarla como manda la tradición: recién salida de la fuente; de 300 a 600 cm por día, en ayunas y a intervalos.

Aprovechando las instalaciones de este complejo visitaremos sus amplios y acogedores lugares de esparcimiento entre los que destaca el campo de golf. Posteriormente nos desplazaremos hasta la plaza de Guitiriz para observar, inscrito en las baldosas de granito del suelo, el reloj analemático: para saber la hora, hay que situarse sobre el día de la fecha y nuestra sombra se proyectará sobre la indicación horaria.

Desde la plaza embocaremos el paseo hacia Sete Muíños. Bellísimo y sugerente espacio natural de la Reserva de la Biosfera, regado por las aguas de los ríos Parga, Forxá y Escadevas, con cascadas, pacíficos remansos, puentes de madera, desfiladeros, restos de viejos molinos, y aromas que provienen de la espesa vegetación que nos rodea, en especial “bidueiros, ameneiros y salgueiros”. Será difícil dejar este escenario, pero antes de despedirnos del núcleo urbano de Guitiriz, es obligado visitar alguno de los establecimientos que elaboran la afamada torta de maíz, cuya receta fue pasando de abuelos a nietos.

En la vecina localidad de Parga se conservan los restos del castillo fortaleza. Ciudadela atribuida a Pérez Parragués a finales del XIV destinada a vigilar el camino que unía Lucus Augusti con Flavia Brigantium. Mas abajo, justo en la corona de un castro, la iglesia de Santo Estevo de Parga, sencillo ejemplo de arte románico, del siglo XII, en cuyo interior podemos apreciar tres retablos barrocos y pinturas al fresco sobre la Anunciación y el Cristo en Majestad, del XV.

Y además… en la ruta:

– Rutas de senderismo y leyendas de A Cova da Serpe; ruta de Báscuas; Camino Norte de Santiago.

– Canteras de granito de Parga.

– Pantano de San Xoán.

– Puente e iglesia de San Alberte.

– Área recreativa de San Benito de Pígara.

– Visita al Aula de la Naturaleza de Guitiriz, situada en la Casa de Barxa en el Concello de Guitiriz. Tiene como temática principal “el agua”, debido al impresionante paisaje luvial que rodea la zona.

Fuente: Deputación de Lugo