Monasterio de Samos... Románico, gótico, renacentista, barroco... todos los estilos se reúnen en este colosal edificio del Monasterio de Samos.
Dirección: Samos, Lugo

Mosteiro de Samos

Después de saborear las crujientes y sabrosas truchas o anguilas en cualquiera de los restaurantes especializados de Samos, nos dirigimos a la Capilla del Ciprés, denominación popular que hace referencia al hierático y “milenario” ejemplar que la ampara. Pero no nos dejemos llevar por sus pequeñas dimensiones, la capilla del Salvador, nombre de su advocación, es construcción prerrománica del siglo IX y uno de los pocos templos de influencia mozárabe de Galicia, con puerta de arco de herradura en el muro sur, circunstancia que avaló su declaración como Monumento Nacional en 1944. También conviene darse una vuelta por la apacible área recreativa de sus inmediaciones, entre senderos, puentes y zonas de descanso al borde de río.

Simplemente con traspasar la carretera nos topamos con el colosal edificio del Monasterio de Samos. Entraremos por la puerta situada a la derecha de la inacabada fachada barroca de la iglesia. Su fundación se atribuye a San Martín Dumiense (S.VI) y su restructuración a las indicaciones de San Fructuoso (S.VII). Presenta estructuras románicas, góticas, renacentistas y barrocas. Albergue para peregrinos en su caminar a Compostela, lugar de refugio para Alfonso II el Casto, en el XVIII alcanza su mayor auge auspiciado por la congregación benedictina. Está integrado por tres naves y dos claustros. El de mayor dimensión de toda España, del XVII, transición entre el renacimiento y barroco, dedicado al P. Feijóo con escultura central de Asorey, y el gótico de las Nereidas, con fuente barroca, restos de portada románica y una pícara curiosidad obra de los canteros: en el cruce de una de las nervaduras de la bóveda, un jeroglífico, que una vez despejado, dice “QUE MIRAS BOBO”. La iglesia, clasicista del XVIII, con planta de cruz latina, tres naves, bóveda iluminada por ocho óculos y pinturas de doctores marianos, nos sorprende con un retablo clasicista de Francisco de Moure y José Ferreiro, presidido por la imagen del patrono San Julián.

Saturados de historia nos vendrá bien remozarnos en naturaleza a través de la ruta paisajística de Samos a Pontenova. Son apenas 3 kms. por las orillas del río Sarria que podemos iniciar en la presa del molino de Bizarro, en el centro de la villa. Una pasarela nos permite cruzar el río que nos adentra en el área recreativa. Luego, por el propio camino jacobeo, otra presa y el molino de Zaera. Seguirá Foxo y A Ferrería, otro área de esparcimiento conocida por “museo da pedra” y más adelante la de Teiguín, un refugio de caza, bosques de álamos y alisos, puente medieval de Teiguín y finalmente puente de Bao o Pontenova.

Y además… en la ruta:

– Recorrido por el conjunto geográico y reserva natural del Valle de Lóuzara; tramos del Camino Francés de Santiago…

– Artesanía: en Nante, cestos y canastas y cestas de Carballo.

– Gastronomía: empanadas, truchas y anguilas de Sarria y Lóuzara; bizcochos y licores benedictinos Pax…

– Iglesias románica de Reiríz, con ábside pentagonal; Lousada y Montán…Casa Forte de Lusío, de donde fue Vicente Vázquez Queipo, autor de tablas logarítmicas.

– El río Lóuzara llega desde O Courel, para formar uno de los paisajes de ribera más hermosos de la Galicia interior.

Fuente: Deputación de Lugo