Río Eo... El río Eo riega omnipresente las tierras de Ribeira de Piquín, lugar elegido por innumerables pescadores en su afán por conseguir sus afamadas truchas o salmones
Dirección: Ribeira de Piquín, Llugo

En un hermoso paraje de la vertiente oriental de la Sierra de Meira se encuentra el núcleo rural de Chao de Pousadorio, capitalidad de Ribeira de Piquín. Adscrito a la Reserva de la Biosfera río Eo, Oscos e Terras de Burón, a poco que nos adentremos en cualquiera de sus bosques podremos toparnos con ejemplares de su variada fauna como los gatos monteses, martas, trepadores azules o azores. Diseminados por su territorio también hay constancia de yacimientos arqueológicos como las mámoas de Baos, vestigios precélticos de A Ínsua, o huellas del pasado romano en antiguas explotaciones auríferas. Pero nuestra propuesta, inicialmente nos lleva a conocer el entorno medioambiental del área recreativa y playa fluvial de Chao de Pousadoiro.

Siguiendo la senda trazada por la pléyade de pescadores que acuden a este cauce del Eo, disfrutaremos de una ruta de senderismo de inagotable riqueza natural. Escuchando el suave discurrir del río, entre remansos y pequeñas cascadas, la espesa vegetación que nos rodea, cargada de olores y fragancias, nos transmite la esencia de un prodigioso ecosistema. A poco más de dos kms., cruzaremos al otro lado del río por una pasarela que nos enlaza con un camino de montaña que conduce hasta Lama, lugar donde aguarda nuestro transporte.

Para hacernos una idea del patrimonio artístico de Ribera de Piquín, primero visitaremos la iglesia de San Xurxo. Situada en la orilla izquierda del Eo, su construcción se remonta a 1782. De estilo neoclásico, su estructura en planta es de cruz latina, con dos capillas y cubierta de bóveda de cañón. Su interior contiene retablo neoclásico y una cruz de plata repujada. En otra frondosa vega nos recibe el gran porte rural y espadaña del tempo de Santabaia. Su amplio pórtico protege la puerta adintelada que nos sirve de acceso para observar su retablo mayor renacentista, otro barroco en la capilla y la cruz parroquial del XVIII.

El excepcional paraje de A Marronda donde el río Eo se entremezcla con carballos, hayas, castaños, alisos y abedules, es un rincón muy codiciado por los más expertos pescadores, en cuyas aguas todavía se encuentran poblaciones de salmones, reos y truchas. Precisamente allí están las instalaciones de un centro ictiogénico para la cría artesanal de las truchas. Dotado de varias naves, lo más sobresaliente son los treinta tanques para la estabulación de alevines y casi otros tantos para la fase de engorde. Desde la captación de agua, de 350 l/s, la incubación, la restitución del caudal al río, y en general todo el proceso, al igual que el propio emplazamiento, es recomendable verlo antes de partir hacia Meira por los lugares de Navallos, Lúa y Vilar dos Mouros.

Y además… en la ruta

– Visita al Pedregal de Irimia…

– Rutas a caballo por la Sierra de Meira.

– Gastronomía: truchas, anguilas y productos cárnicos.

– A Marronda, incluida en la parte gallega de la Reserva de la Biosfera río Eo,Oscos e Terras de Burón, es un espacio natural protegido, Lugar de Importancia Comunitaria (LIC), incluido en la propuesta gallega a la Red Natura 2000.