Iglesia de Santa María de Meira... Sobria y elegante perspectiva de la iglesia monasterial de Santa María de Meira.
Dirección: Meira, Lugo

La Sierra de Meira con O Pico do Forno do Martín, O Teixo y A Pena das Corvas, domina y condiciona esta amplia comarca de la parte oriental de la Reserva de la Biosfera Terras do Miño. Formación geológica del cuaternario con relieve apalachiense entre modeladas pendientes y ásperas cristas de cuarcita, destaca en el conjunto la morrena de origen glaciar conocida por el nombre de O Pedregal de Irimia. La sobrecogedora perspectiva del amasijo del roquedal invita a disfrutar de una espléndida panorámica desde su área recreativa y en un ejercicio de sana osadía a trepar por los enquistados peñascos. De entre ellos fluyen pequeños manantiales de agua que al poco se filtran por las porosas vertientes hasta que tierras abajo, en el llano, emergen a la superficie. Son las fuentes más primigenias del nacimiento del Miño.

De la majestuosidad geológica nos desplazamos al núcleo urbano de Meira para sorprendernos con un referente de la grandeza creativa del hombre: el conjunto monasterial de Santa María. Fundado a mediados del s.XII, tras la donación en 1151 de Alfonso VII a don Álvaro Rodríguez, aquí se implantó la orden del cister. Aunque nada queda de los edificios monásticos medievales, el templo que hoy podemos admirar se construyó en 1185, finalizándose a comienzos del s. XIII. Iglesia de planta de cruz latina con gran desarrollo de sus naves y cinco capillas, la central y crucero se cubren con bóveda de cañón apuntado, de aristas, las laterales y de crucería cuatripartita el tramo central del crucero. En Meira existió un importante taller tanto de cantería como de forja. Sus capiteles sirvieron de modelo para la Catedral de Mondoñedo, Ferreira de Pallares o Vilar de Donas, pero

también se emularon la portada principal o el Agnus Dei del tímpano sur. Por su parte son igualmente destacables los herrajes de la puerta principal cuyos maestros abastecieron a buena parte de las tierras lucenses hasta el s. XVIII. Curiosamente su anónimo autor al realizar pintorescos y disimulados animales transgredió la norma cisterciense de evitar motivos figurados. Son también dignos de mención el ábside románico, rosetón central, los sepulcros, la pila bautismal, los retablos y la severa fachada del restaurado monasterio, del XVII-XVIII, hoy destinado a casa consistorial.

En la alameda cercana a la plaza se siguen celebrando animadas ferias; se escenifican trabajos del campo como “A Festa da Malla”, y desde aquí parten el 15 de agosto cientos de vecinos en la “Xira” al Pedregal de Irimia.

También nosotros seguiremos camino hasta otro rincón de – literalmente – “eclosión medioambiental”: Fonmiñá. Aquí emergen las aguas subterráneas de manantiales que proceden de la montaña, y forman una burbujeante laguna de 350 m , en torno a la cual se ha creado un área recreativa dominada por la pétrea presencia del grupo escultórico del “Deus Breogán”. Es un nuevo entorno natural en el que las iniciáticas aguas del Miño pronto se van haciendo adultas gracias a la anexión de regatos como el de Rego de Feas, Porto da Pena o Regolongo, hasta convertirse en el de mayor biodiversidad y caudaloso de Galicia.

 

Y además… en la ruta:

– Rutas de senderismo y paseos a caballo por la Sierra de Meira.

– Área recreativa de Meira.

– Gastronomía: quesos y pan de Meira; embutidos; truchas, anguila y salmón…

– Los humedales lacustres kársticos son muy poco frecuentes en el territorio autonómico, siendo los mejores representantes de este tipo de ecosistemas la Laguna de Fonmiña y Fuentes de Quintela, en las estribaciones de la sierra de Meira.

– Tradiciones: en el Santuario de San Isidro, de Seixosmil, los devotos se ofrecen por las dolencias de los animales. 15 de Mayo.

Fuente: Deputación de Lugo