En Gaioso, singular emplazamiento geológico cargado de magia y encanto.
Dirección: Outeiro de Rei

Pena de Rodas

Los bloques graníticos circulares de inmensas proporciones nos sobrecogen nada más llegar al área recreativa de Pena de Rodas en Gaioso, Outeiro de Rei. Son bolos de disyunción que parecen estar a punto de caerse y que dominan un sugestivo paraje natural situado a más de seiscientos metros de altitud. Allí se celebra una concurrida romería el 12 de agosto y entre ágapes y danzas se rememora su leyenda cuya tradición popular asegura que una de la moles está llena de oro y colmaría de riquezas a quien consiga romperla; mientras la otra lo estaría de alquitrán y si se derramara inundaría toda la comarca llevando a la destrucción a todos sus moradores. Al no saber distinguirlas, nadie se atreve si quiera a intentarlo. Lo que sí parece estar probado es que desde la época de los romanos fue observatorio astronómico para la predicción de las fechas del ciclo agrícola, y se aventura fueron utilizadas como escenario de altar ceremonial en los rituales celebrados por los indígenas príncipes “copori”.

Continuando en dirección al límite provincial llegaremos a Baamonde. Estratégico cruce de caminos, pero también sede de la denominada Casa-Museo de Victor Corral. Edificio restaurado por el propio artista, desde la balconada de la fachada principal se observa una amplia finca con sendas, lugares de descanso y arroyos. Diseminadas por toda esta superficie, piezas de granito, tallas de madera y elementos etnográficos sirven a la vez de útiles decorativos y didácticos. En el interior una amalgama de obras realizadas por el propio autor recubren las repisas, paredes y estancias, dejando un hueco para el taller donde Victor se afana en su labor creativa mientras nos relata con evidente emotividad la historia y curiosidad de cada una de ellas.

Regresamos a Lugo, una de las ciudades más antiguas de Galicia a cuyos primitivos pobladores siguieron los romanos, pero que también conoció el asedio de los suevos, la conquista de los visigodos (VI), los desmanes de Muza (724), la reconquista de Alfonso I (VIII), el asalto de los normandos, las luchas e intrigas de condes y prelados en el Medievo, años de paz y restauración durante el XVIII, las secuelas de la guerra de la Independencia y el emergente desarrollo posterior que nos situó en los tiempos actuales. Parte de esa historia se recoge en la exposición permanente del Centro de Interpretación de la Muralla que visitaremos, como preámbulo al paseo por el adarve de la Muralla.

Y además… en la ruta:

– La “Romería dos Milagros” de Saavedra; la iglesia románica de Baamonde y el icono esculpido en el interior del árbol.

– En Navidad, el Belén de Begonte.

– En plena Reserva de la Biosfera, las “Ínsuas do Miño”.

– Tramo del Camino de Santiago entre Baamonde y la iglesia de San Alberte.

– Degustación de las excelencias gastronómicas en los mesones de Baamonde.

– En plena Reserva de la Biosfera de Terras do Miño, tenemos una de las más grandes islas luviales que tiene el Miño, las “Insuas do Miño”, de 5 km de longitud, refugio de numerosas especies de plantas acuáticas y bosques de inundación, cobijo de la fauna del lugar. Entre los mamíferos destacan la nutria (Lutra lutra), el desmán ibérico (Galemys pyrenaica) y los murciélagos de herradura grande (Rhinolophus ferrumequinum) y ribereño (Myotis daubentonii), todas ellas especies protegidas.

Fuente: Deputación de Lugo