Pueblo de Belesar... A Ribeira de Chantada, tierra de promisión, donde el vino se convierte en arte.
Dirección: Ribeira Sacra, Lugo

Viñedos de Chantada

“A Ribeira” de Chantada, una de las cinco subzonas de A Ribeira Sacra, se extiende por las márgenes del Miño entre Pedrafita y Nogueira ocupando una superficie de unas 430 Ha. Mosaico vitivinícola donde ya desde el s. I d.C. sus afanosos pobladores construyeron “socalcos”, fabricaron suelos, plantaron vides y extendieron la georgia de sus frutos por las abrigadas pendientes, salpicadas de pequeñas bodegas, muros, escaleras y caminos. “Paradisíaco paisaje -como lo define Rodríguez Porto- con matices “zaparallados” y viñedos (…) donde la montaña esconde su tesoro entre la hoja del vino, reflejando sus racimos en las cristalinas aguas del “padre Miño”. Aquí se cultiva sobre todo el “mencía”, pero también el “alicante” y “palomino”, y complementariamente el “castelán” y “mouratón”. Tierra de pura cepa, de viticultura heroica con vertientes de hasta el 50% de pendiente, antaño una procesión de carros subía la “pipa carreteira” aprisionada entre los estandojos, mientras el líder con la “bota” obsequiaba el vino nuevo de cuya cata comentaban unos: “Iste ten agulla…”, y otros: “Aquil oiu cantalo peixe…”. Hoy, más mecanizados, aunque manteniendo el carácter artesanal en todo el proceso, los bancales, orientados de sur a sudeste, de 1,20 a 1,30 m de ancho, con 3 o 4 brazos por cepa y 2 o 3 yemas fértiles por brazo, producen caldos de gran calidad, afrutados, muy aromáticos, de color cereza intenso, brillante con ribeteado púrpura. A la plantación – en su caso -, en marzo o mayo, sigue la cava en marzo, la renda en junio y poco más tarde la sobrerrenda. Por medio, minucioso trabajo de sulfatas y deshoje, y finalmente, la vendimia y encubado.

De camino a Belesar visitamos la bodega Vía Romana instalada en una casa solariega del XVI. Con más de 12 Ha. de extensión de viñedo en espaldera de la variedad “mencía”, sus 400.000 botellas de capacidad son elaboradas siguiendo criterios enológicos y con tecnología de vanguardia. Tras la vendimia y selección de la uva, pasan al despalillado, estrujado y decantación por gravedad. Se maceran durante 8 o 10 días, y el vino descansa un mínimo de 6 meses durante cuyo proceso se clarifica con albúmina de huevo, se filtra por diatomeas y se trasiega por inertización. Estabilizado en depósitos isotermos, el vino de añada reposa otros 6 meses hasta obtener una calidad con estructura, redondo y aromático. Recientemente también elaboran vino en barrica de roble francés.

De la degustación a la imponente presa de Belesar. Construida en la década de los sesenta del s.XX, tiene 129 m. de altura, 600 de longitud de coronación y 735.000m de hormigón. Con capacidad de regulación para 640 millones de m , su cola llega a los 54 kms., con 16 km navegables. Alberga en su interior 3 grupos turbo generadores con potencia de 264.000 KW y túnel de descarga de 1211 m. de largo por 80 m. de sección. Recorrer su pasadizo interno, y observar y escuchar los remolinos de agua que se generan, es altamente sobrecogedor.

Otra vez en el exterior, un paseo de medio km. por senda de tierra nos traslada hasta la iglesia románica de Pesqueiras. La tradición dice haber sido monasterio de monjas benedictinas. Monumento Nacional desde 1950, dispone de nave rectangular y ábside semicircular, con portada, tejaroz y canecillos muy elaborados; interior, con suelo a dos niveles, con arco triunfal de medio punto, gran pila bautismal, alacenas en el ábside y pinturas murales. Hoy no se encuentra en el templo la imagen románica de Nuestra Señora, su más preciado tesoro, tal como su emplazamiento en la ladera del Miño.

Y además… en Chantada

– Fiestas: Patronales, durante la última semana de agosto; 4º fin de semana de agosto, Folión dos Carros, muestra de etnografía popular; Fiesta de la Empanada; en marzo, Feria del Vino de Chantada; 15 de agosto y 8 de septiembre, romería a Nuestra Señora del Faro; 18 de octubre, Romería de San Lucas en San Xián de Mato…

– Leyenda basada en los viñedos de San Félix de Asma que atribuye a estos caldos bendiciones e indulgencias hasta el punto de intervenir en la elección del sexo del bebé de la futura mamá.

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