Iglesia de A Cova... Carballedo, inconmensurable, por su extraordinario paisaje y la inmensidad de su patrimonio artístico. Como muestra, iglesia románica de A Cova, sobre el Miño
Dirección: Chouzán, Lugo

A Cova e Chouzán

En el extremo suroeste provincial, entre la sierra de O Faro y el embalse de Os Peares, se sitúa Carballedo. Discurrir por su término municipal resultará apasionante. A sus legendarias “carballeiras”, centenarios “soutos” y fabulosos miradores, se agrega su amplísimo patrimonio con más de medio centenar de edificios religiosos, románicos en su mayor parte, una decena de pazos y casas solariegas, hórreos, molinos, cruceiros y la sobrecogedora presa de Os Peares.

Comenzamos desde la atalaya de Temes, confluencia de los ríos Miño, Búbal y Sil. El complejo arquitectónico dispone de un templo del s. IX y casa rectoral donde se muestran interesantes piezas de épocas diferentes. De la etapa prerromana y romana, un ara dedicada a los dioses “Lares Viales”; a la época paleocristiana corresponden tres capiteles que coronan las pilastras; otros dos que forma base de la mesa del altar en mármol cipolino griego de Caristio; tapa de sarcófago en mármol de las canteras pentélicas de Atenas, de taller romano del 315-325, incrustadas en el arco triunfal de la iglesia; paloma esculpida en el lateral de la nave, y piedra granítica encajada en el interior del muro norte del presbiterio, que constituye el primer documento cristiano escrito de Galicia. Al año 805 corresponde otra inscripción en piedra de la iglesia visigótica, perteneciendo a la renacentista el sagrario del altar mayor y a la barroca, la imagen de Santa María.

Bajando hacia el Miño, la portentosa presa de Os Peares, con 94 metros de altura y 261 de longitud de coronación. Son 440.000 m de hormigón que retienen 182 millones de m de agua en cola que alcanza los 24 km. y ancho medio de 250 m. en una superficie de 6 km . En sus vertientes y riberas, pletóricas de vegetación, abundan los viñedos, frutales, robles y castaños. Inaugurada en 1955 en su interior alberga tres grupos turbogeneradores de 60.000 KW hora cada uno.

Aguas arriba del Miño y en emplazamiento natural sin parangón, dos monumentos románicos declarados Históricos y trasladados en 1953 por razón del embalse. En primer término, A Cova, con planta rectangular y ábside semicircular, puerta con arco apuntado y tímpano y sepulcro de la madre abadesa de las Benedictinas; un poco más arriba, Chouzán, también del XII, con curiosas escenas en pinturas del XVI sobre el juicio final, antaño contaba con canales para surtir de pescado a monjas y vecinos, además de servir de fuerza motriz para molinos y regar las huertas del monasterio. Desde allí parte un angosto camino hacia la ribera desde donde se observa el espléndido paisaje que rodea la isla de Sernande que emerge sobre el Miño.

Y en entorno cercano, la cascada de A Pena do Garabullo del río Fondos; la roca con forma de cabeza humana de A Cabezuda; la “carballeira” de Pradeda; el bosque centenario de Marrubio, o el roble de Cartelos, el más antiguo del mundo con una edad que ronda los 1500 años, 34 m. de altura por 1,5 de perímetro y 614 m de copa. Y a su paso, las románicas iglesias de Oleiros, Lousada, Pradeda, Milleirós, Santa Baia, Aguada, los pazos y casas grandes de Cartelos, Castrelo, Buciños, con roble que se considera el “abuelo” de Europa; los molinos de O Vao, O Rey o Pepes, y más de una decena de cruceiros y petos de ánimas. Sencillamente inabarcable y a donde tenemos necesariamente que volver.

Y además… en Carballedo

– Fiestas: 3º domingo de abril, en Castro, “Carne ao Caldeiro”; hogueras de San Xoán de Milleiros; subasta de conejos, capones, corderos, etc., en romería de San Benito, en Furco; romería en San Pegerto de Buciños, para venerar los restos de San Pegerto Mártir…

– Lugares: gigantesca roca de A Pena do Garabullo, en Erbedeiro; ruta de los embalses; ruta del románico…

– Curiosidades: Aquellos que perseguidos por la ley y después de llamar tres veces al pomo de la puerta de la casa grande de Castrelo, en forma de lagarto gigante, y conseguían entrar, quedaban protegidos para siempre, pero a cambio, permanecían en la casa como criados.

– En Castro, las espadañas que se extienden por el suelo en la procesión del Corpus se llevan a casa como protección contra el rayo.

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