Os Fornos... Testigos incólumes del pasado apogeo industrial de A Pontenova, al borde del río Eo, cauce vertebrador de la sempiterna riqueza natural del municipio.
Dirección: A Pontenova, Lugo

Os Fornos

Perteneciente a la cuarta Reserva de la Biosfera declarada en Galicia “Eo, Oscos e Terras de Burón”, A Pontenova, límite con Asturias y regada por los ríos Eo, Turia, Bogo y Riotorto, está estrechamente vinculada a la pesca de los mejores ejemplares de truchas, salmón, lamprea y anguilas en los cuatro cotos disponibles de Pontenova, Salmeán, Xinzo y Vilarmide. Recorriendo las “onduladas formas de sus valles verdes y frescos, silentes y antiguos” – en versión de José Ramón Ónega – podemos hacer las rutas de senderismo de As Reigadas, Seimeira, la del ferrocarril de Vilaodriz a Ribadeo o la Red Natura de Carballido. Así también tendremos ocasión de apreciar su patrimonio histórico como la iglesia de Conforto (1662), que desde 1774 gozaba de inmunidad desde la puesta de sol; San Juan de Rececende, del XVI, con tallas neoclásicas y grilletes y cadenas de la época de la Inquisición; las de Vilameá, Vilaodriz, Vilaouriz y Xudán; la torre de San Pedro de Bogo; el castro de Vilar de Conforto con leyendas sobre una fabulosa arca de oro, o el pazo de Vilaxe, donde campean escudos pareados de los Miranda de 1583.

Tierras bajo la influencia de la colonización monástica a partir del s. X, los frailes necesitados de hierro y otros metales para la construcción de conventos, propiciaron el desarrollo de una industria minera como demuestra un foro de 1514. Un magnífico ejemplo es el conjunto etnográfico de “Ferrería de Bogo” en activo desde 1534 hasta finales del s. XVIII. Alimentado por el río Reigadas y encajado en un paraje natural providencial, consta de un pequeño embalse que vierte sus aguas formando una cascada que se encauza por un canal que a su vez sirve para alimentar el molino, la fragua con el mazo, los fuelles y hasta una central eléctrica.

Otro mítico vestigio del potencial minero de antaño, cuyo mayor florecimiento tuvo lugar a partir del 1900 con la creación de la “Sociedad Minera de Vilaoudriz” por Julio Lazúrtegui, son “Os Fornos” de A Pontenova. Cinco troncónicas chimeneas de 11 metros de altura y 4 de ancho donde se procesaba el mineral hasta extraer óxido férrico. Para su transporte hasta el puerto de Ribadeo, en 1902 se construyó un ferrocarril que en sus 34 kms. de recorrido tenía 13 túneles, 4 puentes metálicos y uno de cimentación, y un cargadero metálico sobre la ría. Desde 1905 también llevaba pasajeros en dos vagones distribuidos en tres clases. Vicisitudes bélicas y comerciales hicieron que en 1964 dejara de funcionar, quedando Os Fornos como símbolo estático de una explotación que duró más de sesenta años.

Otras empresas han tomado el relevo. En 1953 Industrial Recense era un pequeño taller dedicado a la fabricación de hoces. Pronto se comercializaron por toda Castilla y el ánimo emprendedor de su fundador y sucesores hizo posible que hoy cuenten con una planta de 10.000 m en el Polígono Industrial de A Pontenova cuyo proceso de fabricación tanto de herrajes como de fijaciones para la construcción es digno de observar, y que exportan a todo el mundo. Igual mención merece la fábrica de automoción Mafsa IPV, la industria maderera o los establecimientos de hostelería. Y finalmente, no podemos dejar de ver las instalaciones del Club Fluvial, el túnel sobre roca de la carretera de Vilaoudriz, o el Museo de Arte Sacro de Santa María de Conforto con muy interesantes colecciones de vestuarios litúrgicos, platería, imaginería y pintura.

Y además… en A Pontenova:

– Tramos de la Ruta Norte del Camino de Santiago; excursión a Taramundi y Feixois; rutas de senderismo por el río Eo.

– 1º de mayo, Festa da Troita y concurso nacional de pesca; Feira de Octubre; 8 de septiembre, Romería de Nosa Sra. De Conforto.

– Artesanía: cuchillos, navajas, guarnicionería, tejedoras, tallistas, zoqueiros y colmenas.

– Tradiciones: En el santuario de S. Pedro Fiz, los devotos ofrecen exvotos de cera con partes del cuerpo humano y animal y lavan las partes enfermas con un paño, para curar los males.

– Gastronomía: truchas, salmón, lamprea, anguilas y repostería.

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