Illa Pancha... Embocadura de la Ría de Ribadeo cuyo faro alerta a navegantes con destellos luminosos y emisiones acústicas hasta 21 millas de distancia.
Dirección: Ribadeo

Illa Pancha

La península de Peñas Blancas, hacia el Oeste de Ribadeo, está separada por un brazo de mar de la Illa Pancha. Unida a tierra por un puente, esta isla presenta un aspecto escarpado, con 200 m. en dirección Noroeste-Sureste y 14,7 m. de altura. Allí se aloja la vivienda del farero y, a media distancia, el faro, torre cilíndrica construida en el s.XIX con señales diurnas en forma de bandas blancas y negras. Tiene una altura de 28 m. sobre el nivel del mar, y desde Lat. N. 43 33,4 – Long. O. 7 02,5 emite un destello blanco Gp D (3+1) B que llega a las 21 millas de distancia. Es el único de la costa lucense que dispone de sirena y en sus pendientes rocosas se afanan buen número de pescadores de caña.

También desde allí se inicia un paseo por todo el litoral que por As Carraxas nos acerca a Punta Castrelos, extremo que forma la playa de O Cargadeiro, integrada por tres pequeñas calas que en bajamar dejan al descubierto una superficie de 120 m. de arena y cantos rodados. Sobresaliendo del abrupto roquedo una plataforma que servía para cargar mineral procedente de A Pontenova hoy constituye un formidable mirador sobre la embocadura de la ría. A su vera, el Fuerte de San Damián construido por el Marqués de Cerralbo en el s. XVII y destruido por los ingleses en el XVIII, disponía de 12 cañones para defender la ría, aunque hoy se destina a museo y sala de exposiciones, conservándose en buen estado el muro exterior con sus baluartes, troneras, foso y contrafuertes. Muy cerca, el albergue de peregrinos y dejando sobre nuestras cabezas el Ponte dos Santos, llegamos a las estribaciones del puerto.

Ya consta un floreciente comercio portuario de Ribadeo durante el XVI con las Indias y Andalucía. En el XVIII aquí recalan desde el Báltico el lino y cáñamo. Su creciente relevancia pone en marcha la antigua Aduana (XVIII) con la Escuela Naútica. Se instalan agentes consulares de Prusia, Francia, Inglaterra, Suecia y USA. Se comercia con América y por la bonanza económica en el casco histórico se levantan pazos y las “casas de banca”. Hoy el puerto deportivo de Porcillán ofrece una visión moderna y organizada. Con más de cuatrocientas embarcaciones de recreo y pesca distribuidas en varios pantalanes, está dotado de todos los servicios precisos, lo que le hace acreedor de una de las cuatro Banderas Azules de Galicia, permitiendo la práctica de pesca deportiva, submarinismo, vela, óptimist, esquí naútico, travesía de pasaje, surf y windsurf y hasta crucero 747.

Y por plazuelas y callejas entre pórticos y casas blasonadas, la Capilla de Santísima Trinidad y mirador de la Atalaya, originaria del s. XII y retablo barroco, donde se celebraban los “concellos abertos”; las de la Virgen del Camino y San Lázaro; la de San Roque y casas de indianos; el mirador de Guimarás y San Miguel; el convento de Santa Clara; la parroquial de Santa María del Campo, con arco y restos del claustro conventual del XIII, y en plena Plaza del Campo, entre jardines y cantones, el símbolo urbano de la Torre de los Moreno, edificio de estilo eclético construido por dos emigrantes en 1905 con airosa y dorada cúpula sostenida por cuatro cariátides, en contraste con el sobrio estilo neoclásico del Pazo de Ibáñez, de finales del XVIII, residencia del Marqués de Sargadelos y actual casa consistorial.

Y además… en Ribadeo

– Monumentos: Santuario das Virtudes, s. XIV con elementos medievales y pinturas murales en Arante; Pazo de Cedofeita, construido por Lope García entre el XV y XVI y amurallado; restos del Pazo de Quinta Longa, en Santalla de Vilausende…

– Gastronomía: empanada de “longueirós”, mariscos y pescados, y repostería como la tarta Alejandra, colineta, mimosa, almendrados y delicias…

– Lugares: observatorio de aves migratorias en Reme; playa artiicial de Os Bloques; playa de Os Xuncos; puerto comercial de Mirasol…

Fuente: Deputación de Lugo