O Cabo de Morás... Una maravilla de la naturaleza por su profundidad y visión abismal.
Dirección: Xove, Lugo

O Cabo de Morás

Un cómodo paseo por la playa de Area (Viveiro), con sus 1200 metros de blanco arenal, será el mejor preámbulo a esta ruta dedicada al litoral de Xove. Delimitado por los emergentes islotes de A Gabeira, en su vertiente occidental, y Os Farallóns, en su extremo oriental, sus 18 kms. de perímetro son un variopinto y sugerente recorrido plagado de arenales, islas, ensenadas, puertos y promontorios rocosos coronados por los destellos de faros en constante alerta. La abrigada y apacible playa de Portonovo, con espacios para el ocio y sendas de madera que circundan las dunas, antecede a la de Esteiro, lugar ideal para la acampada y práctica de deportes náuticos por su intenso oleaje y vientos continuados. El islote de Os Netos y el sobresaliente rocoso de Punta Mansa permitieron la existencia de la playa de Muiñelos, simbiosis entre mar, cielo y cantos rodados.

Por la ensenada de Coío llegamos a Vilachá, con típicas casas de cantería y hórreos de gran porte, desde donde iniciamos una pequeña marcha a pie hasta A Roncadoira, mole granítica que vierte sus pétreas aristas al mar, sobre cuyos cimientos se asienta el Faro que, cual impenitente vigilante, sirve de guía a las embarcaciones a varias millas de distancia. De nuevo en vehículo nos desplazamos a la ensenada de Sucastro para descubrir la playa de Portocelo, remanso de paz con recoleto puerto de abrigo para pequeñas lanchas de pescadores locales. Por angostas vías entre casas y tierras de labranza, desde lo alto divisamos las islas Sarón, cuna de multitud de aves marinas, visión única entre el bramido del mar y la aerodinámica silueta de cormoranes y gaviotas. A poco estamos de “O Portiño de Morás”, pintoresco dique al que se aferran las “chalupas” y pequeñas “tarrafas” que conservan la esencia de las más puras tradiciones marineras, en contraste con el ingente armazón de hormigón del puerto comercial de Alcán.

En naves aledañas, la ya inactiva “Ballenera”, que a partir de 1964 diseccionaba ejemplares polares, atlánticas, rorqual y cachalotes de 32 m de longitud por 11,40 de perímetro y 141 toneladas; con corazones de 430 kg, hígados de 640, estómago de 4000 y lengua de 3400. Tenía una capacidad operativa para 200 cetáceos al año y 64.000 kg de aceite diarios, y además proporcionaba carne ahumada y en conserva, harinas, grasas, margarinas, jabones, lubrificantes, abonos, vitaminas y productos farmacéuticos, masa plástica, fibras elásticas, ámbar y marfil, entre otros productos.

Y como cierre, una aproximación al recodo más espectacular y vertiginoso de la franja costera lucense: O Cabo de Morás. Desde el depósito de dolos situados en la parte posterior del puerto, iniciamos una pequeña ascensión a pie hasta coronar las moles graníticas superiores. Sorteando los informes bloques, la brisa de las profundidades nos hará erguir la cabeza para quedar extasiados ante la maravilla que contemplamos. Un abismo encajado entre inconmensurables paredes verticales se pierde en el fondo marino donde el violento oleaje se estrella contra las rocas y cabidades prorrumpiendo en un bramido atronador. Un pasadizo natural sobre la sima vertical nos permite bordear este sobrecogedor escenario, cuyo impacto visual y carga emotiva nos quedará grabado para siempre en la retina. Si la naturaleza crea obras prodigiosas, el capricho geológico del Cabo de Morás y su infinita y atemorizante perspectiva, es uno de sus más bellos exponentes.

Y además… en Xove:

– Ruta a pie hasta la Cascada do Turrillón, en Rigueira; Desde Morás, travesía en barca hasta la isla de Sarón; recorrido por la fraga de Penasagudas y visita al Pozo da Ferida…

– Práctica de juego de “bolos”, con peculiaridades propias en varias parroquias; Deportes de natación, en piscinas del Centro Cívico…

– Gastronomía: mariscos y pescados, especialmente los percebes de los acantilados..

– Curiosidades: Tomás Mariño Pardo, vecino de Xove, en 1879 se convirtió en el precursor de la navegación aérea por su proyecto para la construcción de un aparato mediante el cual el hombre pudiese volar.

– Visita al Museo del Mar de San Ciprián.

Fuente: Deputación de Lugo