Playa de A Rapadoira, actualmente icono turístico de Foz, que desde su fundación por los ártabros ha conocido episodios legendarios y grandes momentos de esplendor .
Dirección: Foz, Lugo

A Rapadoira Foz.

Al pueblo ártabro atribuye Posidonio la fundación de Foz, y Villa-Amil y Castro relaciona la Pena do Altar, frente a la barra, con prácticas de “bárbaros usos druídicos”. A la presencia de los fenicios, sigue la constatación de la etnia celta de los Egi-varri; la impronta romana, desde la toponimia- Foz, del latín fauce, estrecho, fosa o desfiladero-, hasta los pechegales auríferos y escorias hacinadas de Marzán; los asombrosos sucesos como el hundimiento de las naves normandas por el Obispo San Gonzalo o el acaecido en el año 969 cuando, traído por la marea, encalló en Moreda, actual Foz, la pieza sepulcral del Conde Santo D. Osorio Gutiérrez; su pujanza en los siglos medios que hasta los Reyes Católicos confirmaron sus antiguas franquicias; la consideración de su puerto como uno de los tres más destacados de Galicia en los siglos XVI y XVII, y las ansias invasoras corsarias cuyos piratas en marzo de 1762 fueron expulsados por un improvisado ejército de vecinos locales tras el asalto a una pinaza focense y el intento de saqueo de las haciendas de los lugareños. Como se ve, toda la historia de Foz, e incluso de la comarca, gira en torno al puerto que nos disponemos a visitar donde se atrincheran varias tarrafas y un nutrido grupo de embarcaciones menores y que, desde la primera década del XX, se ha visto sometido a una constante remodelación hasta la fragmentación actual entre el puerto pesquero con un dique de unos doscientos metros, y el deportivo de Tupide amparado por otro de cuatrocientos. Club Naútico y casa del mar, hangares, pantalanes, rampas, talleres, grúas y otros complejos dedicados al ocio, se han apostado en sus inmediaciones, quedando para la añoranza su industria conservera, fábrica de harinas y prestigiosos astilleros.

Superado el muro que sustenta el Faro, la inmensidad de la playa de A Rapadoira. Galardonada consecutivamente con la Bandera Azul, se cuentan por miles las personas que disfrutan de su fino e inmaculado arenal y de sus transparentes y yodadas aguas. Un paseo por el espigón de Laredo nos permitirá observar sus múltiples servicios, pero también “bañarnos” con la brisa marina o disfrutar con las cabriolas de surfistas o motos náuticas. A la zaga le van las demás playas focenses como Llás, Fondás, Peizás, Pampillosa, Arealonga, Polas, Xuncos o Areoura.

Y hacia el interior, tomemos la Ruta del río Ouro. Desde el puente de hierro de Fazouro, por la margen izquierda del río una franja empedrada del camino nos conduce en primera instancia hasta la restaurada Casa Cultural y más adelante hasta A Ponte Vella, donde se documenta un petroglifo y área recreativa. Curso arriba del río nos vamos introduciendo en un espeso bosque del que surgen viejos molinos, hórreos y antiguas centrales eléctricas. La senda se estrecha y nos enlaza con la cascada de A Pena da Ruxida, próxima a la casa natal del beato Inocencio y al Pazo de los Condes de Fontao. Atravesamos el cauce del río y subiremos al transporte que nos llevará hasta los restos de la antigua fortaleza de A Frouxeira, escenario en 1480 de la sanguinaria y última batalla entre las huestes de Castilla comandadas por el general Mudarra y las tropas de Pardo de Cela que, víctima de una traición, es detenido junto con sus escuderos e hidalgos en la casa de Fonsa Yáñez de Castro de Oro. De allí salió “La Mariscala”, cadena con la que estuvo preso hasta el día de su ejecución. Desde lo alto (430 m), visión panorámica de las tierras de Valadouro y Foz, en confluencia con la inmensidad del mar.

Y además… en Foz

– Paseos marítimos desde A Rapadoira hasta Peizás; continuación hasta A Pampillosa, Areoura, Nois y Cangas; paseo en lancha por la ría de Foz…

-Lugares: Cova do Morto; mirador do Pico da Lebre; área recreativa de Obispo Santo…

-Curiosidades: En el año 2008, cientíicos del departamento de Zoología y Antropología Física de la Universidad de Alcalá (UAH) han encontrado 45 nuevos ejemplares de nemertinos, gusanos marinos que se vieron afectados por el fuel tras la catástrofe del Prestige, en las costas gallegas, y que hoy en día son usados como bioindicadores sobre el estado ecológico de la calidad de las playas. Por otro lado, los investigadores han descubierto cuatro nuevas especies de gusanos: la Tetrastemma fozensis, la Procephalothrix oestrymnicus, la Riseriellus occultus y la Prosorhochmus chafarinensis en arenales focenses.

Fuente: Deputación de Lugo