O Pozo da Onza... Remansos de paz como O Pozo da Onza, en Budián, se combinan con vestigios ancestrales de calidad en las tierras de O Valadouro.
Dirección: Budián, O Valadouro, Lugo

O Pozo da Onza

Compartiendo con Alfoz la sierra de O Xistral, el cauce del río Ouro y el amplio valle que en la prehistoria de los tiempos dicen formaba una laguna, O Valadouro destaca por sus recursos naturales y paisajísticos, así como por su abundante patrimonio histórico. Los devotos al medioambiente pueden hacer la ruta de O Penido que desde Ferreira nos acerca a Santa Cruz, enclave del Pazo de Gradaille, barroco del s.XVII, y superada una ascensión guiados por un Via Crucis desde la iglesia de Santo Tomé contemplar una hermosa panorámica de todo el valle. Continuando en pendiente llegaremos al “Curro”, con empalizadas de madera para el tradicional corte de las crines y doma del ganado salvaje. Allí podremos admirar dos singulares hallazgos: el dolmen de Santo Tomé, monumento megalítico de inusitado interés, y camino de Granda Vella, al pie de Pena Teixeira, el Prado das Chantas, alineación de piedras en círculo perfecto de más de cien metros de diámetro, para unos lugar de adoración celta y según otros construcción medieval para guardar el ganado.

Otra alternativa parte del barrio de Vilaúde, en San Pedro de Mor (Alfoz), donde un puente de sillería granítica del XVIII con pronunciado arco ajimezado y dos irregulares de medio punto, sirve de pretexto para disfrutar del área recreativa del entorno del río Ouro, preámbulo de la visita a la iglesia de Adelán, edificación ya citada en el año 610, con portada románica de dos arquivolta, dos pares de capiteles muy bien labrados y como basamento otros capiteles invertidos.

Si desde O Cadramón orientamos la bajada por el cauce del río Furna, en el barrio del Campo del municipio de O Valadouro, toparemos con la pequeña iglesia de Santa Filomena, auténtica reliquia histórica, ya que son los restos de la obra primigenia del s.X con tres naves, donada por el Obispo Bretón al Rey Orduño. Aún se pueden observar las ménsulas exteriores de labra románica con representación de zona genital femenina y miembro masculino desproporcionado, y pinturas interiores al fresco. En Santa Cruz, sobre castro celta y restos visigóticos, la iglesia con curioso dintel de talla barroca y retablo churrigueresco. En Recaré, las Casas Torre, y entre ellas la de Parga, con puerta de entrada de medio punto.

Pero O Valadouro también es referente en A Mariña por dos acontecimientos singulares: A Feira do Mel, el segundo sábado de Octubre, producto muy demandado por su alta calidad, y la Rapa das Bestas que se remonta a la Edad del Bronce y ya Estrabón lo cita en sus crónicas.

De nuevo sumergidos en la naturaleza, seguiremos parte del trazado de la denominada Ruta dos Pozos. Por camino entre robles y castaños del emplazamiento de Budián, llegamos al Rego de Valdeinfernos, y de allí por otra senda encajada en un área boscosa, río arriba, se presenta ante nosotros una magnífica y sonora cascada que en la base forma pequeños lagos y superficies de líquenes y musgos iridiscentes por los rayos de sol que se filtran por la espesura. Es el Pozo da Onza que junto con el de As Moscas integran este sugerente y apacible remanso de paz.

Y además… en O Valadouro:

– Ascensión a los montes de Penido Novo e Vello…

– Gastronomía: truchas del Ouro, anguilas y miel.

– En Ferreira, todos los sábados, feria; Festas do Oito…

– Visita a la Finca A Galea; excursiones a las playas del litoral lucense…

– Tradiciones: ritual de “poñer O Santo” en los santuarios de la Virgen del Carmen de Santa Cruz, y Santo Tomé de Recaré.

– El Río Ouro, que nace en el Cadramón y atraviesa todo el valle, apto para el deporte de la pesca, acotado en muchos tramos, y en el que podremos conseguir ejemplares de truchas y reos.

Fuente: Deputación de Lugo