Iglesia y Monasterio de Lourenzá... Ensayo del Obradoiro, la fachada de Santa María del Monasterio de Lourenzá continúa albergando reliquias del pasado y las leyendas del Conde Santo.
Dirección: Lourenzá, lugo

Lourenzá

Situados en los bosques de la Sierra de Cadeiras, podemos disfrutar de paisajes ensoñadores como los de las fragas de Becerreira, Belosiña o Cabanela, en Vilaformán. Ecosistemas nutridos de especies arbóreas como robles, acebos, arandos, abelairas, abedules e incluso algunos madroños, que se abren a amplios espacios creando fértiles valles. Pero la fraga de Vilapena llama la atención por la presencia de una morrena terminal de origen glaciar formada en el periodo cuaternario. Una inmensidad de bloques rocosos parece precipitarse sobre nosotros por la vertiginosa ladera montañosa.

“Tabulata”, según el documento más antiguo de España del año 775 correspondiente al Diploma del Rey Silo y donde también se cita el “menhir” de Marco da Pena Verde, confluencia de caminos y divisoria de ayuntamientos, dispone de un amplio patrimonio del XVI como la casa de Rigojo y la iglesia de Sante; el pazo de Terrafeita, en Trabada o la ermita de San Martiño, en Ría de Abres. La escultura pétrea de San Antón, el retablo barroco de la parroquial de Valboa o el templo de Vilaforman de 1735, sólo son una mera muestra del acervo municipal que todos los años celebra su gran victoria contra las tropas napoleónicas el 29 de enero de 1809 cuando trescientos vecinos bajo las órdenes del aguerrido Díaz de la Rocha, armados con escopetas, chuzos y hoces expulsaron de estas tierras al bien pertrechado ejército invasor.

Siguiendo el curso de la pendiente orográfica nos adentramos en “O Val de Lourenzá”. Declarado monumento histórico artístico en 1974, el Monasterio de San Salvador de Lourenzá, en principio (año 947) familiar, más tarde benedictino y luego de la congregación de San Benito, tuvo su esplendor en la época de Felipe IV, quien en 1642 otorgó el primer título de Marqués de Lourenzá a Don Alvaro Quiñones. Disuelto el priorato en 1942, entre sus dependencias cuenta con el claustro mayor, clasicista del XVII, el claustro del Pozo Santo, la Antigua Cámara Abacial, sede actual del ayuntamiento, la antigua biblioteca desmantelada con la desamortización, y el Museo de Arte Sacra. Anexo al Monasterio está la iglesia, comenzada por Juan de Samos en 1732 y finalizada por Casas Novoa en lo que se considera un ensayo de la fachada del Obradoiro. Sus tres naves de cruz latina albergan retablos de gran valor como el neoclásico de Ventura Rodríguez o el renacentista de San Xosé, junto con imágenes de Ferreiro. En su Museo, pinturas en tabla de escenas de los milagros del Conde Santo, esculturas y alhajas que sirven de antesala a sus más preciadas joyas: el relicario barroco del XVI y el sepulcro paleocristiano del s. V del Conde Santo íntegramente en mármol.

Sin salir del entorno, aunque sin olvidarnos del Val do Masma, Santo Tomé, el Pazo de Tovar (1530) o los puentes de Cazolga y A Ponte da Pedra, Camino de Santiago sobre el río Baos, estamos obligados a visitar el Centro de Interpretación da Faba, cuyas variedades “galaica” y “marisco” son altamente apreciadas y podemos adquirir en alguno de sus establecimientos especializados en las propias fincas de producción de Santo Tomé.

Y además… en la ruta:

– Lugares: Salto en Pé da Viña; San Martín de Abres (Trabada); tramos del Camino de la Costa a Santiago…

– Artesanía: zoqueiros, cesteiros, ferreiros, albardeiros, lagares, en Trabada.

– Gastronomía: Fabas de Lourenzá…

– Tradiciones: Curación de endemoniados y otros milagros y leyendas del Conde Santo…

– Fiestas: en octubre, Festa da Faba de Lourenzá.

Fuente: Deputación de Lugo