Mazo de Ferreiravella... Ejemplo de la artesanía del hierro de Riotorto cuyos antecedentes se remontan a 1594.
Dirección: Ferreiravella, O Valadouro, Lugo

Apeiros de Ferro

Por encima de cualquier otra consideración el nombre de Riotorto está asociado a la fabricación de las navajas de mejor calidad, hoces y otras herramientas de corte. Situadas en el curso del río Ferreiravella, entre las parroquias del mismo nombre y la de Espasande de Baixo, adscritas ambas a las “Terras de Miranda”, siguen en funcionamiento dos mazos, cinco molinos, una central y treinta y ocho muelas hidráulicas, lo que constituye el centro de herrerías más importante del Norte de la Península.

Comenzamos nuestra visita por el Mazo de Fraga en Ferreiravella. La primera referencia histórica sobre artesanía del hierro en Riotorto se remonta a 1594, en el lugar de Vilaseca. Será en 1691 cuando se establezcan los primeros cuatro herreros en Ferreiravella, y a mediados del siglo XX, de las 56 forjas que existían en el ayuntamiento, 37 se encontraban en Ferreiravella. Recientemente restaurado este mazo ha sido rehabilitado como centro de turismo rural y Museo Etnográfico lo que permite mostrar su funcionamiento tal como lo era en la antigüedad. Muy cerca, en Espasande de Baixo existe otro mazo en activo, y entre ambos continúan en el oficio unas veinte personas. Contemplarlos en pleno proceso productivo es todo un lujo para los sentidos. La fuerza propulsora del agua hace girar la “roda” y el “árbol” que por la acción de unos dientes de madera conocidos por “malugreiros” elevan y hacen descender periódicamente el “mango” propulsando el “mazo” de hierro contra la superficie candente de la pieza a modelar que poco a poco va adquiriendo la forma deseada. En el “barquín”, con soplete y superficie incandescente, se calienta el hierro; en las “zafras” o yunques se perfilan las superficies, y en las “pedras de afiar” se pulen, disponiendo de toda una amalgama de herramientas menores cuya precisa y artesanal utilización permite obtener útiles de la mejor calidad.

Con el olor a hollín, la vista impactada por la viruta incandescente y resonando en el tímpano el ruido atronador del mazo, nos despedimos con cierta nostalgia del complejo febril para desplazarnos por la vertiente de la sierra de Pousadoiro hasta As Rodrigas, núcleo capitalicio de Riotorto. Tierras con reminiscencia “castrexa” como corrobora el hallazgo del “brazal” y arracadas de oro de los siglo III y I a. C.; con vestigios medievales como las ruinas del castillo de Peñaflor en Machín (Meilán), o escenarios de viejas contiendas como la batalla del monte Carracedo durante la Guerra de la Independencia.

Y traspasado el límite con la vecina A Pontenova nos acercamos a contemplar “Os Fornos”, tangible manifestación de la explotación minera de Vilaoudriz, apelativo anterior del ayuntamiento. Desde 1900 el mineral procedente de las minas de Luisa, Vieiro, Boulloso y Eneas era trasladado a Os Fornos donde sufría primero un proceso de calcinación y una vez verificada la combustión de pirita se transformaba en óxido férrico. De forma troncónica, los cinco hornos existentes tienen un diámetro superior de 4 m. y 11 de altura. El mineral resultante se extraía por cuatro puertas y un cono de fundición en la parte baja con aletas de distribución. Luego se trasladaba en un ferrocarril al puerto de Ribadeo desde donde se comercializaba a Alemania, Francia, Bélgica e Inglaterra.

Y además… en la ruta:

– “Feiras de artesanía do Ferro” en Riotorto.

– Rutas del Camino Norte a Santiago…

– Curiosidades:

  • En el santuario de Nosa Sra. Da Piedade, en Lourido, Galegos(Riotorto), todavía los devotos van en procesión de rodillas alrededor del templo.
  • Xosé Chavarría, natural de O Mazo (Riotorto) fabricó un carro de combate utilizado por las fuerzas aliadas en la I Guerra Mundial. Fue la primera vez que un artilugio de esta naturaleza se utilizó en un conflicto bélico.
Fuente: Deputación de Lugo